Generalmente los primeros síntomas aparecen a los 3 años y son los padres los primeros en advertir las dificultades en el desarrollo. Muchos padres refieren la sensación de desconexión con ellos y el entorno, desde bebés al alzarlos no se ceñían al regazo materno.

Los principales síntomas que presentan estos niños son:

  • Alteraciones en las relaciones sociales: estos niños suelen rechazar el contacto con los otros y se aíslan en su propio mundo.
  • Dificultades en la deglución: en ocasiones estos niños presentan dificultades en el pasaje de comida líquida a comida sólida, puede aparecer un gran rechazo a la alimentación.
  • Trastornos del lenguaje: el desarrollo del lenguaje puede ser escaso y en ocasiones nulo. Muchas veces la utilización del lenguaje es la ecolalia (repetir las palabras o fonemas que se escucharon pero sin un sentido lógico) o las inversiones pronominales.
  • Percepciones extra-sensitivas: son experiencias sensoriales auditivas, visuales o táctiles que no son proporcionales a los estímulos recibidos.
  • Conflictos en la identidad: en el desarrollo evolutivo esperado el niño a partir de los 3 años comienza a reconocerse como un ser autónomo y diferente del entorno. Esta distinción está muy relacionada a la adquisición del lenguaje y la introyección de la imagen corporal. En ocasiones estos niños no pueden reconocerse como un ser autónomo.
  • Conflictos en el control de esfínteres: en algunos casos el control de esfínteres no se establece nunca, o puede generar intensa angustia la sensación de pérdida de esfínteres al pensar que es una parte del propio cuerpo la que se desprende.
  • Problemas motores: dificultad en la adquisición de habilidades motoras finas, manierismos, balanceos, tics, torpeza al andar, dificultades en la orientación y en la percepción de las distancias.

En Lateral hemos creado un espacio específico para el abordaje de estos cuadros. El tratamiento hace hincapié en el cuerpo y en el reconocimiento de la identidad. Consideramos importante el trabajo y acompañamiento a los familiares y para ello utilizamos la técnica de Badaracco de Terapias Multifamiliares. El dispositivo terapéutico específico para estos casos es el de Grupo de Día Infantojuvenil.

Trastorno Generalizado de Desarrollo (TGD).

Si bien en Lateral no utilizamos esta nomenclatura, es necesario aclarar que equivale a: psicosis infantil, asperger, autismo.