Se considera un estado de duelo a la reacción ante la pérdida de alguien o algo. En 1917 Freud ya describe esta aflicción como un estado esperable y necesario en el ser humano, cuyo proceso de elaboración debe ser respetado.

En Lateral ofrecemos un espacio de contención y acompañamiento del paciente. Donde la angustia es alojada y el recuerdo del ser querido no es reprimido sino que se trabaja para una reubicación en el mundo interno de la persona.